Aikido y Zen (2)

 

Desde la biblioteca todo es fácil (III). Zen y Aikido, continuación.

Como decíamos en un artículo anterior, no existen demasiadas referencias sobre la relación entre Zen y Aikido. Una excepción es el libro de Anna Sanner sobre la filosofía y enseñanzas de Katsuyuki Shimamoto Shihan, octavo dan de Aikido y sacerdote Zen (1). Es un libro pequeño, con fotografías y kanjis, escrito de una forma bastante poética. En Aikido Valencia (ACVA) hemos seleccionado tres fragmentos del libro a modo de ejemplo  (traducción no oficial).

 

Aikido y Zen

“La palabra ichinyo consiste de los caracteres “uno” y “como”. Así es como se puede describir la relación entre el Aikido y el Zen. Por supuesto las dos son disciplinas separadas. Cada una tiene su propia historia y su forma. No son lo mismo. Pero, en esencia, son uno. La actitud que buscamos y la verdad que intentamos experimentar e integrar en nuestros tratos con el mundo son los mismos en el Zen y en el Aikido. […]”

¿Qué es un profesor?

            “Hay un haiku que expresa una antigua enseñanza japonesa:

Minoru hodo

Kobe wo tareru

Inaho kana

Mientras el grano madura

la planta de arroz se va inclinando

lista para la cosecha (2)

Un profesor es humilde y nunca trata a sus estudiantes de forma despectiva. Intenta vencer sus propias debilidades, no las de los demás. No es arrogante. Saluda y recibe a la gente con respeto y humildad. Enseñar a estudiantes un conjunto de conocimientos o técnicas no hace a un profesor. Un profesor es alguien que está en una búsqueda desesperada para encontrar algo –respuestas, formas, técnicas,  sea lo que sea- y comparte esa inquietud con sus estudiantes. Cuando los estudiantes ven la búsqueda desesperada del profesor, aprenden y se embarcan en su propia búsqueda. Esa es la relación entre profesor y estudiante. “

 

Tu compañero es tu invitado

“En Japón tenemos una costumbre llamada uchi-mizu: mojamos ligeramente la entrada cuando esperamos una visita. En la ceremonia del té y en los templos Zen, esto es considerado el primer servicio que se le ofrece al visitante. Más que vaciar un cubo, el agua es distribuida uniformemente con las puntas de los dedos. No se puede hacer inmediatamente antes de que llegue el invitado, o el suelo resbalaría. Tampoco se puede hacer demasiado antes, ya que se secaría y se levantaría polvo. En Aikido, piensa de tu compañero como un invitado apreciado que te honra con su visita. Cuando está llegando, deberías de estar preparado. Deberías haber mojado la entrada hace justo un rato. Todo debería de estar preparado. Mantén una postura abierta y de bienvenida. Cuando tu invitado llegue, invítale en la forma exacta en la que quieres recibirle. Haz que su entrada sea fácil y agradable.

Cuando tu invitado te ha seguido dentro de la casa, pasáis un rato agradable. En Aikido, esto corresponde con la mitad de la técnica. Los dos debéis disfrutar de este intercambio. Siendo tu casa, es tu tarea crear un marco agradable y armonioso en el que podáis conversar. Cuando invitas a tu compañero en tu esfera, concentra tus esfuerzos en invitar y mantener una conversación sincera, fructífera, y armoniosa. Comunica con el corazón. Cada técnica debería ser un intercambio agradable.

Después de que hayáis disfrutado de un intercambio agradable con tu invitado, acompáñale a la puerta y despídete. Síguele con la mirada hasta que ya no se le vea. Cuando haya girado una esquina, o esté ya muy lejos, inclínate y envía una petición sincera: “Gracias por venir. Que tengas un viaje de vuelta seguro”. Solo entonces centra tu mente en otras actividades. Esto es la etiqueta japonesa. En Aikido esto se traduce en un concepto llamado zanshin (vigilancia relajada). La técnica no está completa después de la mitad. Solo por un momento, mantén tu corazón, mente, y centro dirigido hacia tu compañero y envía una petición sincera: “Gracias por venir. Que tengas un viaje de vuelta seguro”. Esto es zanshin. Un concepto tan importante como zanshin, la proverbial otra cara de la moneda, es hōshin (mente liberada). En términos de artes marciales, si la mente se queda atascada con un oponente, otro te puede coger desprevenido. Mientras un breve momento de zanshin es indispensable, es igualmente necesario liberar la mente a tiempo.

Aikidovalencia.acva

Bibliografía y notas

1.- Dance with Heaven and Earth. Life Lessons from Zen and Aikido. (2012) Anna Sanner. Editorial AuthorHouse.

2.-Una traducción alternativa es: Una espiga de arroz / cuanto más madura / más baja la cabeza.